viernes, 26 de agosto de 2016

Yo, Robot.

Me dejas sin palabras, lo que es complicado en alguien como yo.
He estado de pie sosteniendo sobre mis hombros todo el peso, sólo porque un día lo pediste.
Y todo con buen gesto, pintando sonrisas en nuestras caras.
He sido el actor principal en la representación que habías orquestado, bailando, cantando y haciendo payasadas para tu regocijo. Todo para tu regocijo.
Y puedo seguir, vaya si puedo seguir.
Porque me he vuelto un robot, ya ni siento ni padezco. Antes sangraba al caer, ahora sólo me desconecto temporalmente.
Tus palabras, que antes dolían, ahora son una concatenación de 1's y 0's que mi cerebro procesa y deshecha.
Aunque a veces veo que miras los cuadrados en los que se han convertido mis pupilas, buscando algo que sabes que estuvo ahí y mi parte humana lucha entre el amasijo de hierros que ahora soy para gritar que sigo aquí y que sólo tienes que extender la mano y sacarme.
Pero vuelves a sonreír y tocas mi metálica frente.
Apagado hasta mañana.

domingo, 14 de agosto de 2016

21 días

21 días.
Parece poco, ni siquiera un mes
Pero dile tú a mi corazón que es poco
Dile a mis ojos que no te ven
O a mi sonrisa que no será la tuya la que le responda
Dile a mi cabeza que no te piense
O al tacto de mis dedos extrañándote
Dile a nuestras conversaciones en silencio que ya no estás
O esas palabras que brotan a la vez, aunque no lo hayamos planeado
Dile a mis sueños que sigan manteniendo tu imagen
O mi mente implosionará
Dile al boli que escribe esto que vas a volver
O no llegarán folios para seguir imaginándote
Dile a las hojas de calendario que se apuren
Que para mi 21 días sin ti siempre serán demasiados.

viernes, 8 de julio de 2016

Los Poemas Perdidos Sin Rima

Sin ti estoy genial,
Sigo vivo, salgo, viajo, veo cosas...
Pero contigo todo es diferente.
Las días pasan más despacio,
Puedo estar horas colgado de tu sonrisa
Viéndote reír, sincera
Sabiendo que nuestras miradas
Dicen más que cualquier conversa
Que hasta lo malo se convierte
En oro sólo si lo quieres, alquimista
Y que ningún futuro
Tiene el más mínimo sentido
Sin tu pronombre personal acechando
Mis días, mis noches, incluso mis sueños
Pierden sentido sin comentarlos contigo
Mi piel quiere tinta tuya
Yo quiero que pintes algo
Y, haciendo el chiste fácil
Ya no pinto nada sin verte...
Es fácil vivir sin ti?
Nunca, cada paso se hace plomo,
Cada rima sigue sin existir
Pero
Mágicamente
Haces que todo sea poesía
Cuando esa mirada se posa en mi
Y haces que bailemos sin música

martes, 14 de junio de 2016

¿Cómo estás, peque?



Hacía mucho que no se veían, los dos estaban muy ocupados y casi no tenían apenas tiempo para verse, por lo que decidió hacerle una visita sorpresa.

Llegó a la casa, subió en el ascensor y al llegar a la entrada de su piso escuchó música.

Sonrió. Seguía siendo el mismo de siempre, con la música alta.

Metió la llave y entró.

- ¡Hola!- dijo con voz cantarina, mientras andaba por el pasillo camino a la sala de la que venía la música.

Al entrar lo vio sentado en la silla, y con la cabeza tumbada sobre la mesa.

Con una botella de vodka y un bote de pastillas al lado.

Corrió hacia él gritando su nombre.

Parecía que no respiraba.

Llamó a una ambulancia, que apareció casi al instante. Cuando pusieron el cuerpo en la camilla, se encontró un papel con algo escrito:

"¿Cómo va todo peque?

¿Qué tal va todo?

Sé que estás ocupadísima,

pero joder, se te ve genial.

Ni siquiera las obras de arte

brillan la mitad que tú, de veras...

¿Cómo llevas todo eso de no vernos?

¿El estar tan lejos ya a pesar de estar tan cerca?

Sabes que estaré siempre a tu lado,

que sólo necesitas cerrar los ojos

y recordar nuestra canción...

Quizá ahora las cosas son más difíciles

pero créeme que antes o después,

ya nada tendrá la importancia que le das.

Todo irá bien, te doy mi palabra,

al final lo conseguirás...

Tengo tantas cosas que quiero decirte

que no me salen las palabras,

agredecerte todo lo que me quieres

y lo que haces por mi...

Que ni los kilómetros, ni el tiempo

pueden hacer que deje de querer estar a tu lado,

Que siempre habrá aviones, o coches que nos lle en a cumplir nuestros sueños

por mucha gente que dude y se ría,

es una promesa y me conoces,

sabes que siempre las cumplo

porque sin tí, el mundo sería mucho peor.

Y sé que ya no somos lo que éramos,

que ya ha pasado muchísimo tiempo

pero que siempre lo que haga será por ti"

Hizo una bola y lo tiró mientras seguía a los técnicos de emergencias...

- Menos mal que me quieres y quieres que cumplamos nuestros sueños, mientras te metes pastillas con alcohol- pensó mientras dos lágrimas, mezcla de impotencia y rabia hacia su amigo, caían por su mejilla.

martes, 24 de mayo de 2016

Arenas Movedizas

Cada día prefiero alejarme un poco más de todo.
Vivir en mi mundo, sin ninguna obstrucción ajena a él.
Y sé que eso jamás fue una opción buena para la salud mental de un humano medio.
Pero estoy tan jodidamente deprimido que no veo dónde puede estar la salida de todo esto. ¿Conoces esa pesadilla que trata sobre intentar escapar de arenas movedizas, esa que en la que cuánto más corres, esperando salvarte, más rápido te hundes? Pues yo estoy quieto, hundiéndome lentamente pero sin un ápice de ganas de salir (mi alma pesimista me dice que en cuánto salga, habrá otras arenas más movedizas esperando mi próximo paso).
Y sí, he sido fuerte, me he caído y me he recuperado de los golpes que la vida te da, he aprendido lecciones, y toda esa verborrea que se le dice a la gente que pasa por un mal momento.
En cambio ahora no veo esa razón, ese click cerebral que hace que todo cambie.
Ya ni me apetece escribir, ni me apetece crear ideas nuevas, nuevos personajes, nuevas risas... y lo peor es que no tengo ni la más remota idea de cómo coño he llegado hasta este punto.
Esto que ahora escribo es como un vómito, un intento de sacar toda la mierda acumulada durante meses en negro sobre blanco.
Necesito encontrar motivaciones nuevas, algo que me haga cambiar este odio que sube por mi garganta como un escupitajo por el buen rollo que siempre tuve y que me haga dejar de autocompadecerme diciendo "Pobre de mi", mientras con la camiseta del pijama y en calcetines cambio de canal mecánicamente, sin pararme a ver si hay algo interesante.
Y sé que cuando quiero soy bueno haciendo lo que me propongo, muy bueno, me atrevería a decir.
Y por eso me sigo alejando un poco más de todo, porque nadie es capaz de ponerse en mi lugar.

Un Paso Atrás

Dí un paso atrás al verlos.
Desde el principio vi que aquello no iba a ser de color de rosa.
Podía ver que pese a las fotos en las que parecía todo perfecto se escondían muchas inseguridades y dolor.
Pero ella parecía aceptarlo.
A veces parece que Dios es bueno y benevolente, que es la suprema bondad, pero hay que recordar que también arrasó pueblos enteros y puso a prueba a muchos hombres y mujeres sólo por diversión.
Y ahora era aquel, en apariencia, perfecto hombre el que tensaba una cuerda que estaba a punto de romperse.
Y ella continuaba viéndolo con una tela en los ojos, considerándolo lo mejor de su vida.
Un hombre, que sentado, con media sonrisa pintada en los labios, veía cómo ella se derrumbaba, se partía en mil pedazos, se deshidrataba a base de lloros, mientras ella parecía encantada con todo aquello.
Ya no le quedaba voz para explicar lo que sentía.
Ya no le quedaban fuerzas para aguantar otro asalto.
Ya no podía resistir otra discusión, en la que pese a tener razón, dejaba que fuese él quien se llevase el gato al agua.
Seguía creyendo que todo podía acabar como esos cuentos que de pequeña leía, ávida de nuevas aventuras e historias, sentada en la cama, con la pequeña luz de un flexo como iluminación con la espalda pegada a la pared, imaginando un futuro lleno de finales felices, en los que ella sería la protagonista.
La realidad era diametralmente opuesta: desplantes, promesas vacías, amenazas veladas...
Y, aún así, eso le hacía sentir que él todavía la quería porque seguía a su lado. Eso era la felicidad para ella.
Hasta que un día intentó correr pero una especie de fuerza gravitatoria hacía que siguiese girando a su alrededor, un "contigo porque me matas, un sin ti porque me muero".
Tenía que liberarse, convertir toda esa fuerza negativa en algo fatuo, en humo que pudiese atravesar para alcanzar la felicidad,
Y se levantó un día, llorando. Llorando como nunca lo había hecho antes. Sabiendo que quizá había perdido algunos de sus mejores años en una espiral. E intentó salir.
Yo sólo dí otro paso al verlos, de nuevo, juntos.

jueves, 7 de abril de 2016

Sube a Casa

Llegó en el momento perfecto.
Estaba en un portal, bajo el tejadillo de una casa, en una noche lluviosa y fría.
No se oía apenas nada.
Sólo una música, lenta, quizá proveniente de alguna ventana abierta, un par de pisos más arriba.
Se preguntó qué era lo que le había llevado allí.
Si realmente valía para algo o, lo más importante, para alguien.
Si como en las películas, encontraría a alguien a quién llamar hogar.
Era una puta noche fría y seguía intentando arreglar el puzzle deshecho en el que se había convertido su mente.
La única manera sería que alguien le ayudase.
Que alguien cogiese su mano para auparle de aquel frío asiento.
Daba igual de quién se tratase, sólo necesitaba una mano.
Alguien con quien estar en ese momento.
Y de pronto vio gente acercándose.
Vio caras.
Pero un rayo de esperanza apareció entre todo aquel batiburrillo en el que vivía.
Unos ojos se clavaron en los suyos.
Unos ojos que se conocían.
Unos ojos que daban calor en aquella helada noche.
Y se levantó.
Y los otros ojos se le acercaron.
Y sonrieron.
Y la voz de esos ojos le dijo: "Sube a casa, anda"