Esto es literatura, es parte de una historia que escribí hace tiempo, en la que se habla de la violencia de género... Lo peor es que muchas mujeres aguantáis lo inaguantable por algo que está acabado.
"(...)
Cruzó la puerta y estaba Sara desayunando.
Tot- Muy bonita la nota- la chica se sorprendió al verlo, y se sorprendió todavía más al verle la mano izquierda totalmente ensangrentada.
Sar- Dios mío Tote, ¿qué te ha pasado?, ¿no le habrás...?
Tot- No, ojalá me hubiera roto la mano destrozándole la cara a tu marido, pero no. ¿No hay nadie más aquí?- dijo rastreando con la mirada.
Sar- No, ahora mismo estoy sola, pero ven aquí que te hago yo la cura- dijo cogiendo el botiquín y remangándose- A ver, vamos a quitarte eso...
Tenía los nudillos completamente inflados y un corte en el dorso de la mano y Sara le limpió las heridas con una gasa, procurando no hacerle daño. Luego cogió el betadine y se lo echó con cuidado, soplándole las zonas en las que había herida.
Sar- Muchas gracias por lo de ayer- dijo levantando la cabeza, quedándose a unos centímetros de la cara de Tote, mientras se apartaba el pelo- Necesitaba a un amigo...
Tot- Ya... ¿Y yo en qué lugar quedo?- no se apartó ni un ápice de ella, pero su mirada era fría- Vienes, desfogas y te largas pidiéndome que me calle y no haga nada...
Sar- Lo siento Tote, de veras que lo siento, pero ayer me pidió perdón cuando volví a casa.
Tot- El que pega para solucionar una historia, volverá a pegar cuando le surja lo mismo.
Sar- Prometió que no volvería a pasar.
Tot- Ya, y tú y yo juramos que siempre estaríamos juntos- le quitó la venda y acabó de apretársela (...)"
miércoles, 11 de noviembre de 2015
lunes, 2 de noviembre de 2015
Versiones
Te conocí hace tiempo, mucho tiempo.
De hecho la primera vez que te conocí no eras tú, no ésta tú que ahora veo.
Y te quise, y me quisiste.
Y te odié y me odiaste.
Tenías otra cara y otro nombre.
Pero eras tú.
De eso estoy seguro.
Y antes de aquella cara y de aquel nombre, tuviste otra.
Y antes de eso no recuerdo.
Pero sé que te conozco.
Y no quiero que cambies otra vez de cara y de nombre.
Quiero quedarme en esta versión de ti.
De hecho la primera vez que te conocí no eras tú, no ésta tú que ahora veo.
Y te quise, y me quisiste.
Y te odié y me odiaste.
Tenías otra cara y otro nombre.
Pero eras tú.
De eso estoy seguro.
Y antes de aquella cara y de aquel nombre, tuviste otra.
Y antes de eso no recuerdo.
Pero sé que te conozco.
Y no quiero que cambies otra vez de cara y de nombre.
Quiero quedarme en esta versión de ti.
sábado, 31 de octubre de 2015
Jodidamente Perfectos
A ver, cómo explicarlo, tú y yo tenemos una relación demasiado especial, Ni yo puedo vivir sin ti ni tú, o eso quiero creer, puedes vivir sin mi.
Sinceramente, cada día pienso que nos alejamos más el uno del otro y oye, llámame Becquer, pero en la puta vida me gustaría que todo esto acabase así, pero parece que cada día que pasa hay más kilómetros entre nuestro abrazo, y la verdad, si esto se acaba, no tengo ganas de que sea real...
Ni siquiera me lo digas, no expliques las razones de cómo algo tan verdadero como lo nuestro se ha ido al tacho de esta manera.
No.
Porque me jode.
Porque recuerdo todos nuestros buenos momentos, cuando ni tú ni yo podíamos vivir el uno sin el otro, cuando cada canción que sonaba la cantábamos juntos, o, si estábamos separados, sólo con la primera nota conseguíamos recordarnos...
Y, espero no equivocarme, sé que cuando yo deje este valle de lágrimas, como suelen llamarla, sé que me recordarás; pero lo que no quiero es que sea de esta manera, de una manera en la que, en la soledad de tu casa, mientras tu marido está en otra habitación, o en la cocina, tú me recuerdes sentada en la cama, llorando, mientras te llevas las manos a la cabeza, pensando en qué podríamos haber sido...
Es que tú y yo... Podía vernos envejecer juntos... ¿Por qué no?
Pero déjalo, sé tus razones, pero por dios, no me las digas, sabes que me jode, y mucho escuchar eso, en serio, sé ahora y sabré toda la vida que éramos perfectos el uno para el otro, perfectos...
JODIDAMENTE PERFECTOS.
Sinceramente, cada día pienso que nos alejamos más el uno del otro y oye, llámame Becquer, pero en la puta vida me gustaría que todo esto acabase así, pero parece que cada día que pasa hay más kilómetros entre nuestro abrazo, y la verdad, si esto se acaba, no tengo ganas de que sea real...
Ni siquiera me lo digas, no expliques las razones de cómo algo tan verdadero como lo nuestro se ha ido al tacho de esta manera.
No.
Porque me jode.
Porque recuerdo todos nuestros buenos momentos, cuando ni tú ni yo podíamos vivir el uno sin el otro, cuando cada canción que sonaba la cantábamos juntos, o, si estábamos separados, sólo con la primera nota conseguíamos recordarnos...
Y, espero no equivocarme, sé que cuando yo deje este valle de lágrimas, como suelen llamarla, sé que me recordarás; pero lo que no quiero es que sea de esta manera, de una manera en la que, en la soledad de tu casa, mientras tu marido está en otra habitación, o en la cocina, tú me recuerdes sentada en la cama, llorando, mientras te llevas las manos a la cabeza, pensando en qué podríamos haber sido...
Es que tú y yo... Podía vernos envejecer juntos... ¿Por qué no?
Pero déjalo, sé tus razones, pero por dios, no me las digas, sabes que me jode, y mucho escuchar eso, en serio, sé ahora y sabré toda la vida que éramos perfectos el uno para el otro, perfectos...
JODIDAMENTE PERFECTOS.
My Favourite Game
No sé qué mierda esperas pero me jugaría un huevo a que no tienes ni puta idea de qué es. Me mandas a la mierda, me niegas, me tratas peor que a un trapo, como si fuese la última mierda que cagó Pilatos.
Y no es que me pongas, porque lo haces, y mucho, tampoco es algo que tú y yo tengamos que solucionar, porque me "encanta" que me quieras a tu rollo, aunque no sé cómo mierdas haces, pero al final estoy solo.
Y no sabes lo que me jode perder a mi juego, a un juego al que estoy harto de ganar, un juego al que, si me apuras, yo puse las reglas...
Y para colmo, me estás llevando a la locura...
Lo único que sé es que mi trabajo era tenerte contenta, feliz, sin ninguna preocupación, cosa que cualquier otro ni se hubiera molestado en hacer.
En serio, realmente pensé que tú y yo podíamos llegar a ser algo, pero es que todo este esfuerzo sólo me lleva a una pared.
Por un sólo momento pensé que podría cambiarte, que serías cómo necesitas, pero veo que es una lucha estúpida, y lo peor, mortal (sobre todo para mi) Debí de verlo en el momento en que tus ojos se fijaron en los míos...
Pero cuando uno juega se arriesga a perder, y, como dije antes, yo he perdido a mi propio juego.
Y no es que me pongas, porque lo haces, y mucho, tampoco es algo que tú y yo tengamos que solucionar, porque me "encanta" que me quieras a tu rollo, aunque no sé cómo mierdas haces, pero al final estoy solo.
Y no sabes lo que me jode perder a mi juego, a un juego al que estoy harto de ganar, un juego al que, si me apuras, yo puse las reglas...
Y para colmo, me estás llevando a la locura...
Lo único que sé es que mi trabajo era tenerte contenta, feliz, sin ninguna preocupación, cosa que cualquier otro ni se hubiera molestado en hacer.
En serio, realmente pensé que tú y yo podíamos llegar a ser algo, pero es que todo este esfuerzo sólo me lleva a una pared.
Por un sólo momento pensé que podría cambiarte, que serías cómo necesitas, pero veo que es una lucha estúpida, y lo peor, mortal (sobre todo para mi) Debí de verlo en el momento en que tus ojos se fijaron en los míos...
Pero cuando uno juega se arriesga a perder, y, como dije antes, yo he perdido a mi propio juego.
domingo, 18 de octubre de 2015
XII
A veces me pregunto que sería de mi sin oír esa voz que lo único que hace es que orbite a tu alrededor hasta que me mareo. También me pregunto qué es lo que pasará por esa cabeza e investigo, curioso, que es lo que ocultas y acabo de nuevo mareado, pero vale la pena.
Estar a tu lado es como vivir bajo el agua, pero sin la sensación de ahogo permanente, vivir en una locura pero siendo consciente y disfrutándola.
Porque adoro cada cosa que haces, me encanta tu manera de afrontar el mundo, e incluso cuando eres una borde, o tus manías y chorradas. Y sabes que lo daría todo por ti, al igual que tú por mi, que siempre consigues animarme aún cuando estoy por debajo del subsuelo de la tristeza.
¿Cuántas veces tengo que decir que tienes que olvidar las penas y empezar a disfrutar como mereces?
No dejar que nada te hunda, aunque siempre estará mi mano para sacarte del fondo de ese lago.
Eres mi musa, mi única meta, mi distracción, mi canción preferida, la que hace que cambie mi humor cuando la oigo.
Y tenemos las mejores manos sobre la mesa y las apuestas están claras. Y sé que aunque arriesgue todo es imposible perder, porque tú y yo siempre hemos jugado con nuestras cartas marcadas, y nadie jamás se dio cuenta.
Estar a tu lado es como vivir bajo el agua, pero sin la sensación de ahogo permanente, vivir en una locura pero siendo consciente y disfrutándola.
Porque adoro cada cosa que haces, me encanta tu manera de afrontar el mundo, e incluso cuando eres una borde, o tus manías y chorradas. Y sabes que lo daría todo por ti, al igual que tú por mi, que siempre consigues animarme aún cuando estoy por debajo del subsuelo de la tristeza.
¿Cuántas veces tengo que decir que tienes que olvidar las penas y empezar a disfrutar como mereces?
No dejar que nada te hunda, aunque siempre estará mi mano para sacarte del fondo de ese lago.
Eres mi musa, mi única meta, mi distracción, mi canción preferida, la que hace que cambie mi humor cuando la oigo.
Y tenemos las mejores manos sobre la mesa y las apuestas están claras. Y sé que aunque arriesgue todo es imposible perder, porque tú y yo siempre hemos jugado con nuestras cartas marcadas, y nadie jamás se dio cuenta.
martes, 1 de septiembre de 2015
Angels With Dirty Faces
Desde el primer día que nos conocimos pensé que todo podría salir bien, pero los cuentos sólo funcionan en esa factoría de los sueños que es Disney, no sé de qué coño me sorprendo.
Soy de los que piensa que hasta lo mejor tiene su lado malo, que las rosas tienen espinas, y que hasta los demonios fueron ángeles en algún momento.
Y tú eres uno de esos ángeles demoníacos.
Y no sé por qué, pero seguirás en mi altar, aunque te encante sentarte y ver cómo me deshago por dentro, cómo ardo, cómo sufro...
Me he quedado afónico gritando, tengo cortes en la manos por intentar destrozar las paredes, sabiendo que jamás podré tumbarlas, al igual que nunca ganaré en mi "guerra" contigo, aún sabiendo que, como siempre, tengo la razón.
Porque tu sonrisa es la única que me hace levantarme cada mañana, es mi alimento, es el cuento que me hace seguir creyendo que algo es posible.
Pero luego llegan los desplantes, las puñaladas superficiales, las que me hacen quejarme pero a la vez disfrutar, porque sigue siendo a mi a quién se las das.
Y aquí seguiré ardiendo y renaciendo, rompiéndome y pegándome los trozos que vas dejando, porque sé que te encanta verlo...
Puede que la gente piense que esto me gusta.
No.
Siempre intento escapar, pero el imán de tus recuerdos es demasiado fuerte y no me deja.
Soy de los que piensa que hasta lo mejor tiene su lado malo, que las rosas tienen espinas, y que hasta los demonios fueron ángeles en algún momento.
Y tú eres uno de esos ángeles demoníacos.
Y no sé por qué, pero seguirás en mi altar, aunque te encante sentarte y ver cómo me deshago por dentro, cómo ardo, cómo sufro...
Me he quedado afónico gritando, tengo cortes en la manos por intentar destrozar las paredes, sabiendo que jamás podré tumbarlas, al igual que nunca ganaré en mi "guerra" contigo, aún sabiendo que, como siempre, tengo la razón.
Porque tu sonrisa es la única que me hace levantarme cada mañana, es mi alimento, es el cuento que me hace seguir creyendo que algo es posible.
Pero luego llegan los desplantes, las puñaladas superficiales, las que me hacen quejarme pero a la vez disfrutar, porque sigue siendo a mi a quién se las das.
Y aquí seguiré ardiendo y renaciendo, rompiéndome y pegándome los trozos que vas dejando, porque sé que te encanta verlo...
Puede que la gente piense que esto me gusta.
No.
Siempre intento escapar, pero el imán de tus recuerdos es demasiado fuerte y no me deja.
lunes, 20 de julio de 2015
No Se Encuentra Disponible En Este Momento
Eran uña y carne.
Dos personas que no se podían concebir la una sin el otro y viceversa.
Eran, como a él le gustaba decir, Peter Pan y su sombra, independientes pero unidos.
Por eso le costaba tanto resistir todo aquello, ver cada llamada, cada mensaje, cada sonrisa que ella le enviaba por whatsapp, pero ya no podía contestar, y eso era lo mejor que podía hacer.
Habían entrado en un punto de "No Retorno" y dado que ella no se atrevía a dar el paso, él decidió que todo se acabaría allí.
Lloró, solo en su casa, lloró hasta vaciarse, mientras sus borrosos ojos miraban las humedades del techo de su habitación, pero se juró que saldría adelante. (Aunque sus juramentos tenían, normalmente, la validez de un papel mojado)
Y desde aquella noche no volvió a contestarle.
Ella probó a llamarle una última vez, pasados unos días.
"El móvil al que llama no se encuentra disponible en este momento".
Dos personas que no se podían concebir la una sin el otro y viceversa.
Eran, como a él le gustaba decir, Peter Pan y su sombra, independientes pero unidos.
Por eso le costaba tanto resistir todo aquello, ver cada llamada, cada mensaje, cada sonrisa que ella le enviaba por whatsapp, pero ya no podía contestar, y eso era lo mejor que podía hacer.
Habían entrado en un punto de "No Retorno" y dado que ella no se atrevía a dar el paso, él decidió que todo se acabaría allí.
Lloró, solo en su casa, lloró hasta vaciarse, mientras sus borrosos ojos miraban las humedades del techo de su habitación, pero se juró que saldría adelante. (Aunque sus juramentos tenían, normalmente, la validez de un papel mojado)
Y desde aquella noche no volvió a contestarle.
Ella probó a llamarle una última vez, pasados unos días.
"El móvil al que llama no se encuentra disponible en este momento".
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