A ver, cómo explicarlo, tú y yo tenemos una relación demasiado especial, Ni yo puedo vivir sin ti ni tú, o eso quiero creer, puedes vivir sin mi.
Sinceramente, cada día pienso que nos alejamos más el uno del otro y oye, llámame Becquer, pero en la puta vida me gustaría que todo esto acabase así, pero parece que cada día que pasa hay más kilómetros entre nuestro abrazo, y la verdad, si esto se acaba, no tengo ganas de que sea real...
Ni siquiera me lo digas, no expliques las razones de cómo algo tan verdadero como lo nuestro se ha ido al tacho de esta manera.
No.
Porque me jode.
Porque recuerdo todos nuestros buenos momentos, cuando ni tú ni yo podíamos vivir el uno sin el otro, cuando cada canción que sonaba la cantábamos juntos, o, si estábamos separados, sólo con la primera nota conseguíamos recordarnos...
Y, espero no equivocarme, sé que cuando yo deje este valle de lágrimas, como suelen llamarla, sé que me recordarás; pero lo que no quiero es que sea de esta manera, de una manera en la que, en la soledad de tu casa, mientras tu marido está en otra habitación, o en la cocina, tú me recuerdes sentada en la cama, llorando, mientras te llevas las manos a la cabeza, pensando en qué podríamos haber sido...
Es que tú y yo... Podía vernos envejecer juntos... ¿Por qué no?
Pero déjalo, sé tus razones, pero por dios, no me las digas, sabes que me jode, y mucho escuchar eso, en serio, sé ahora y sabré toda la vida que éramos perfectos el uno para el otro, perfectos...
JODIDAMENTE PERFECTOS.
sábado, 31 de octubre de 2015
My Favourite Game
No sé qué mierda esperas pero me jugaría un huevo a que no tienes ni puta idea de qué es. Me mandas a la mierda, me niegas, me tratas peor que a un trapo, como si fuese la última mierda que cagó Pilatos.
Y no es que me pongas, porque lo haces, y mucho, tampoco es algo que tú y yo tengamos que solucionar, porque me "encanta" que me quieras a tu rollo, aunque no sé cómo mierdas haces, pero al final estoy solo.
Y no sabes lo que me jode perder a mi juego, a un juego al que estoy harto de ganar, un juego al que, si me apuras, yo puse las reglas...
Y para colmo, me estás llevando a la locura...
Lo único que sé es que mi trabajo era tenerte contenta, feliz, sin ninguna preocupación, cosa que cualquier otro ni se hubiera molestado en hacer.
En serio, realmente pensé que tú y yo podíamos llegar a ser algo, pero es que todo este esfuerzo sólo me lleva a una pared.
Por un sólo momento pensé que podría cambiarte, que serías cómo necesitas, pero veo que es una lucha estúpida, y lo peor, mortal (sobre todo para mi) Debí de verlo en el momento en que tus ojos se fijaron en los míos...
Pero cuando uno juega se arriesga a perder, y, como dije antes, yo he perdido a mi propio juego.
Y no es que me pongas, porque lo haces, y mucho, tampoco es algo que tú y yo tengamos que solucionar, porque me "encanta" que me quieras a tu rollo, aunque no sé cómo mierdas haces, pero al final estoy solo.
Y no sabes lo que me jode perder a mi juego, a un juego al que estoy harto de ganar, un juego al que, si me apuras, yo puse las reglas...
Y para colmo, me estás llevando a la locura...
Lo único que sé es que mi trabajo era tenerte contenta, feliz, sin ninguna preocupación, cosa que cualquier otro ni se hubiera molestado en hacer.
En serio, realmente pensé que tú y yo podíamos llegar a ser algo, pero es que todo este esfuerzo sólo me lleva a una pared.
Por un sólo momento pensé que podría cambiarte, que serías cómo necesitas, pero veo que es una lucha estúpida, y lo peor, mortal (sobre todo para mi) Debí de verlo en el momento en que tus ojos se fijaron en los míos...
Pero cuando uno juega se arriesga a perder, y, como dije antes, yo he perdido a mi propio juego.
domingo, 18 de octubre de 2015
XII
A veces me pregunto que sería de mi sin oír esa voz que lo único que hace es que orbite a tu alrededor hasta que me mareo. También me pregunto qué es lo que pasará por esa cabeza e investigo, curioso, que es lo que ocultas y acabo de nuevo mareado, pero vale la pena.
Estar a tu lado es como vivir bajo el agua, pero sin la sensación de ahogo permanente, vivir en una locura pero siendo consciente y disfrutándola.
Porque adoro cada cosa que haces, me encanta tu manera de afrontar el mundo, e incluso cuando eres una borde, o tus manías y chorradas. Y sabes que lo daría todo por ti, al igual que tú por mi, que siempre consigues animarme aún cuando estoy por debajo del subsuelo de la tristeza.
¿Cuántas veces tengo que decir que tienes que olvidar las penas y empezar a disfrutar como mereces?
No dejar que nada te hunda, aunque siempre estará mi mano para sacarte del fondo de ese lago.
Eres mi musa, mi única meta, mi distracción, mi canción preferida, la que hace que cambie mi humor cuando la oigo.
Y tenemos las mejores manos sobre la mesa y las apuestas están claras. Y sé que aunque arriesgue todo es imposible perder, porque tú y yo siempre hemos jugado con nuestras cartas marcadas, y nadie jamás se dio cuenta.
Estar a tu lado es como vivir bajo el agua, pero sin la sensación de ahogo permanente, vivir en una locura pero siendo consciente y disfrutándola.
Porque adoro cada cosa que haces, me encanta tu manera de afrontar el mundo, e incluso cuando eres una borde, o tus manías y chorradas. Y sabes que lo daría todo por ti, al igual que tú por mi, que siempre consigues animarme aún cuando estoy por debajo del subsuelo de la tristeza.
¿Cuántas veces tengo que decir que tienes que olvidar las penas y empezar a disfrutar como mereces?
No dejar que nada te hunda, aunque siempre estará mi mano para sacarte del fondo de ese lago.
Eres mi musa, mi única meta, mi distracción, mi canción preferida, la que hace que cambie mi humor cuando la oigo.
Y tenemos las mejores manos sobre la mesa y las apuestas están claras. Y sé que aunque arriesgue todo es imposible perder, porque tú y yo siempre hemos jugado con nuestras cartas marcadas, y nadie jamás se dio cuenta.
martes, 1 de septiembre de 2015
Angels With Dirty Faces
Desde el primer día que nos conocimos pensé que todo podría salir bien, pero los cuentos sólo funcionan en esa factoría de los sueños que es Disney, no sé de qué coño me sorprendo.
Soy de los que piensa que hasta lo mejor tiene su lado malo, que las rosas tienen espinas, y que hasta los demonios fueron ángeles en algún momento.
Y tú eres uno de esos ángeles demoníacos.
Y no sé por qué, pero seguirás en mi altar, aunque te encante sentarte y ver cómo me deshago por dentro, cómo ardo, cómo sufro...
Me he quedado afónico gritando, tengo cortes en la manos por intentar destrozar las paredes, sabiendo que jamás podré tumbarlas, al igual que nunca ganaré en mi "guerra" contigo, aún sabiendo que, como siempre, tengo la razón.
Porque tu sonrisa es la única que me hace levantarme cada mañana, es mi alimento, es el cuento que me hace seguir creyendo que algo es posible.
Pero luego llegan los desplantes, las puñaladas superficiales, las que me hacen quejarme pero a la vez disfrutar, porque sigue siendo a mi a quién se las das.
Y aquí seguiré ardiendo y renaciendo, rompiéndome y pegándome los trozos que vas dejando, porque sé que te encanta verlo...
Puede que la gente piense que esto me gusta.
No.
Siempre intento escapar, pero el imán de tus recuerdos es demasiado fuerte y no me deja.
Soy de los que piensa que hasta lo mejor tiene su lado malo, que las rosas tienen espinas, y que hasta los demonios fueron ángeles en algún momento.
Y tú eres uno de esos ángeles demoníacos.
Y no sé por qué, pero seguirás en mi altar, aunque te encante sentarte y ver cómo me deshago por dentro, cómo ardo, cómo sufro...
Me he quedado afónico gritando, tengo cortes en la manos por intentar destrozar las paredes, sabiendo que jamás podré tumbarlas, al igual que nunca ganaré en mi "guerra" contigo, aún sabiendo que, como siempre, tengo la razón.
Porque tu sonrisa es la única que me hace levantarme cada mañana, es mi alimento, es el cuento que me hace seguir creyendo que algo es posible.
Pero luego llegan los desplantes, las puñaladas superficiales, las que me hacen quejarme pero a la vez disfrutar, porque sigue siendo a mi a quién se las das.
Y aquí seguiré ardiendo y renaciendo, rompiéndome y pegándome los trozos que vas dejando, porque sé que te encanta verlo...
Puede que la gente piense que esto me gusta.
No.
Siempre intento escapar, pero el imán de tus recuerdos es demasiado fuerte y no me deja.
lunes, 20 de julio de 2015
No Se Encuentra Disponible En Este Momento
Eran uña y carne.
Dos personas que no se podían concebir la una sin el otro y viceversa.
Eran, como a él le gustaba decir, Peter Pan y su sombra, independientes pero unidos.
Por eso le costaba tanto resistir todo aquello, ver cada llamada, cada mensaje, cada sonrisa que ella le enviaba por whatsapp, pero ya no podía contestar, y eso era lo mejor que podía hacer.
Habían entrado en un punto de "No Retorno" y dado que ella no se atrevía a dar el paso, él decidió que todo se acabaría allí.
Lloró, solo en su casa, lloró hasta vaciarse, mientras sus borrosos ojos miraban las humedades del techo de su habitación, pero se juró que saldría adelante. (Aunque sus juramentos tenían, normalmente, la validez de un papel mojado)
Y desde aquella noche no volvió a contestarle.
Ella probó a llamarle una última vez, pasados unos días.
"El móvil al que llama no se encuentra disponible en este momento".
Dos personas que no se podían concebir la una sin el otro y viceversa.
Eran, como a él le gustaba decir, Peter Pan y su sombra, independientes pero unidos.
Por eso le costaba tanto resistir todo aquello, ver cada llamada, cada mensaje, cada sonrisa que ella le enviaba por whatsapp, pero ya no podía contestar, y eso era lo mejor que podía hacer.
Habían entrado en un punto de "No Retorno" y dado que ella no se atrevía a dar el paso, él decidió que todo se acabaría allí.
Lloró, solo en su casa, lloró hasta vaciarse, mientras sus borrosos ojos miraban las humedades del techo de su habitación, pero se juró que saldría adelante. (Aunque sus juramentos tenían, normalmente, la validez de un papel mojado)
Y desde aquella noche no volvió a contestarle.
Ella probó a llamarle una última vez, pasados unos días.
"El móvil al que llama no se encuentra disponible en este momento".
jueves, 25 de junio de 2015
Desaparecer
Desapareció, como desaparece alguien que está harto de todo.
Más aún, como alguien que está harto de todo lo que es.
Cogió un par de cosas, las metió en una mochila, se puso unos cascos y dejó que la música ensordeciera todo a su alrededor.
Empezó a andar mientras Gwen Stefani le pedía a su novio que no dijese nada.
Le pareció irónico que su móvil siempre eligiese la canción perfecta para el momento que vivía: "Don´t tell me cause it hurts". Sonrió otra vez, una sonrisa de dolor, pero sonrisa al fin y al cabo. Algo que no pasaba desde hacía varios días.
Siempre, por su mala cabeza, metía la pata en el momento en el que teoría mejor estaba. Un auto boicot que se repetía una y otra vez en el tiempo. Parecía que su mente, bajo la influencia de su alter ego, no dejaba que su otra parte pudiese disfrutar de poco más de un mes de felicidad. "Una piedra en el camino, me enseñó que mi destino era rodar, y rodar..." sonaba ahora a toda voz en sus oídos.
-"Hasta los huevos de la piedra"- pensó.
Sabía que tampoco era culpa de su otro yo, ese que siempre aparecía en los "mejores" momentos.
-"Si uno tiene un tigre como mascota y no lo deja metido en la jaula, se arriesga a que un día ese animal salga y destroce todo a su paso".
Pero ahora toda la casa, toda su vida, todo lo que siempre había querido estaba patas arriba. Y él, sinceramente estaba cansado de recomponer una y otra vez los pedazos de algo que ni con el mejor de los pegamentos se podría volver a levantar.
Miró sus tatuajes, con nostalgia, con un brillo en los ojos que mentalmente le transportaba a los buenos momentos vividos con ella, con sus amigos, con su familia.
Pero ahora necesitaba salir de todo aquello.
Siempre había sido un chico independiente.
Siempre había querido hacer lo que ahora estaba haciendo.
Siempre había necesitado cerrar aquella puerta para volver algún día a abrirla, un día en el que ya nada hiciese volver a aquel otro él que tanto odiaba, pero que a la vez tanto necesitaba.
Era un lobo con piel de cordero, un hijoputa con máscara de santito, un Batman vengativo metido en el traje de un Bruce Wayne generoso.
Ese viaje, tanto mental como literalmente, le vendría bien.
La persona que volviese a casa sería el que de veras sería él.
Los que quedasen cuando volviese ya podrían elegir si valía la pena el hombre que sería al volver.
Se subió al autobús, dejó la mochila en el asiento de al lado y cerró los ojos embebiéndose en la música. No abriría los ojos hasta que llegasen al punto final del trayecto. Una vez allí, todo sería nuevo, él podría ser él, o quizá otra persona, o quizá ese hijoputa que tanto odiaba.
Ese era su problema, siempre había actuado, y ni siquiera sabía quién quería ser.
Más aún, como alguien que está harto de todo lo que es.
Cogió un par de cosas, las metió en una mochila, se puso unos cascos y dejó que la música ensordeciera todo a su alrededor.
Empezó a andar mientras Gwen Stefani le pedía a su novio que no dijese nada.
Le pareció irónico que su móvil siempre eligiese la canción perfecta para el momento que vivía: "Don´t tell me cause it hurts". Sonrió otra vez, una sonrisa de dolor, pero sonrisa al fin y al cabo. Algo que no pasaba desde hacía varios días.
Siempre, por su mala cabeza, metía la pata en el momento en el que teoría mejor estaba. Un auto boicot que se repetía una y otra vez en el tiempo. Parecía que su mente, bajo la influencia de su alter ego, no dejaba que su otra parte pudiese disfrutar de poco más de un mes de felicidad. "Una piedra en el camino, me enseñó que mi destino era rodar, y rodar..." sonaba ahora a toda voz en sus oídos.
-"Hasta los huevos de la piedra"- pensó.
Sabía que tampoco era culpa de su otro yo, ese que siempre aparecía en los "mejores" momentos.
-"Si uno tiene un tigre como mascota y no lo deja metido en la jaula, se arriesga a que un día ese animal salga y destroce todo a su paso".
Pero ahora toda la casa, toda su vida, todo lo que siempre había querido estaba patas arriba. Y él, sinceramente estaba cansado de recomponer una y otra vez los pedazos de algo que ni con el mejor de los pegamentos se podría volver a levantar.
Miró sus tatuajes, con nostalgia, con un brillo en los ojos que mentalmente le transportaba a los buenos momentos vividos con ella, con sus amigos, con su familia.
Pero ahora necesitaba salir de todo aquello.
Siempre había sido un chico independiente.
Siempre había querido hacer lo que ahora estaba haciendo.
Siempre había necesitado cerrar aquella puerta para volver algún día a abrirla, un día en el que ya nada hiciese volver a aquel otro él que tanto odiaba, pero que a la vez tanto necesitaba.
Era un lobo con piel de cordero, un hijoputa con máscara de santito, un Batman vengativo metido en el traje de un Bruce Wayne generoso.
Ese viaje, tanto mental como literalmente, le vendría bien.
La persona que volviese a casa sería el que de veras sería él.
Los que quedasen cuando volviese ya podrían elegir si valía la pena el hombre que sería al volver.
Se subió al autobús, dejó la mochila en el asiento de al lado y cerró los ojos embebiéndose en la música. No abriría los ojos hasta que llegasen al punto final del trayecto. Una vez allí, todo sería nuevo, él podría ser él, o quizá otra persona, o quizá ese hijoputa que tanto odiaba.
Ese era su problema, siempre había actuado, y ni siquiera sabía quién quería ser.
Perder Tiempo
¿De qué sirve perder tiempo en relaciones? ¿De qué sirven las promesas, los llantos, los dolores? ¿A qué saben hoy tus labios mientras cantas mis canciones? ¿De qué sirve, pa qué sirve perder tiempo en relaciones?
¿Por qué te siento a kilómetros cuando estas enfrente mía, pierdo la noción del tiempo y los minutos duran días? ¿Por qué el día no termina en esta horrible pesadilla y jamás podré escapar de esta absurda fantasía?
¿Por qué te siento a kilómetros cuando te tengo aquí enfrente, me encierro en mi mismo, no hago caso de la gente, porque vivo en embelesos, no miro lo evidente, por qué al cambiarte a ti por nada todo es tan diferente?
¿Por qué quiero, quise y querré algo que me hace tanto daño? ¿Por qué huí, me refugié y viví cuan ermitaño? ¿Por qué boli y luego hoja son mi único remedio a este infierno con tu nombre y a esta noche con tu sueño?
¿De qué sirve perder tiempo en relaciones? ¿De qué sirven hoy los gritos, las promesas, las traiciones? ¿A qué saben mis llantos hoy mezclados con licores? ¿De qué sirve, pa qué sirve perder tiempo en relaciones?
¿Por qué te siento a kilómetros cuando estas enfrente mía, pierdo la noción del tiempo y los minutos duran días? ¿Por qué el día no termina en esta horrible pesadilla y jamás podré escapar de esta absurda fantasía?
¿Por qué te siento a kilómetros cuando te tengo aquí enfrente, me encierro en mi mismo, no hago caso de la gente, porque vivo en embelesos, no miro lo evidente, por qué al cambiarte a ti por nada todo es tan diferente?
¿Por qué quiero, quise y querré algo que me hace tanto daño? ¿Por qué huí, me refugié y viví cuan ermitaño? ¿Por qué boli y luego hoja son mi único remedio a este infierno con tu nombre y a esta noche con tu sueño?
¿De qué sirve perder tiempo en relaciones? ¿De qué sirven hoy los gritos, las promesas, las traiciones? ¿A qué saben mis llantos hoy mezclados con licores? ¿De qué sirve, pa qué sirve perder tiempo en relaciones?
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